Galgos del Sol visita la residencia de ancianos Domingo Sastre de Lorca

La asociación protectora “Galgos del Sol” ha realizado este lunes una actividad asistida con animales dirigida a los mayores de la residencia Domingo Sastre de Lorca. Esta asociación que lucha contra el abandono y maltrato de galgos es reconocida internacionalmente. Rescata galgos abandonados de toda la Región de Murcia, les da toda la atención veterinaria que necesitan y encuentra hogares para ellos, sobretodo en otros países de Europa.
Consideran que la caza con galgo es una lacra que se debe eliminar, y en nuestros países vecinos existe una
conciencia y sensibilidad mayor que en el nuestro. Galgos del Sol suele dar charlas por colegios, pero esta mañana voluntarios de la ONG junto a sus galgos han visitado a los residentes para llevar a cabo una enriquecedora actividad asistida con animales.
Las personas mayores de la residencia lorquina han conocido la problemática del abandono y maltrato de galgos, el trabajo de esta protectora y las historias de los perros que las han visitado. Galgos del Sol ha realizado una serie de actividades adaptadas en las que se ha motivado a la participación colectiva que, junto al contacto directo con los animales, han generado agradables experiencias terapéuticas que les han beneficiado tanto a nivel emocional como social.
Galgos del Sol asegura que este tipo de actividades son ideales para personas con necesidades afectivas, problemas de autoestima, dependencia, y sentimientos de soledad, pues el estímulo de la presencia animal, las muestras afectuosas y las acciones sinceras, leales y positivas que los animales muestran, crean un ambiente sin tensiones y apto para posibilitar una agradable socialización entre los residentes, trabajadores y voluntarios de la asociación protectora.
Esta mañana se ha podido comprobar como una conversación entre dos o varias personas puede iniciarse a partir de una gracia que haga el animal o alguna experiencia relacionada con cualquier tema que se venga a la mente y se desee compartir.
Esto posibilita favorecer una mejora en la calidad de vida, en la actitud y visión de las personas que sumidas en la monotonía diaria puedan padecer dolencias derivadas del estrés, la ansiedad, la soledad o la depresión; al mismo tiempo aprenden valores que enriquecerán su vida a nivel personal y social.
Así mismo, la asociación protectora señala que otros beneficios de la actividad pueden ser el trabajo de la memoria a corto y largo plazo (con la información que se les da y recordando sus experiencias con animales) y la interacción entre humano y animal que favorece la necesidad de dar y recibir afecto.
Una mañana llena de afecto, recuerdos y nuevos amigos, donde tanto los abuelos como los galgos han compartido un entrañable encuentro.