En la puerta del Consistorio aguileño se guardaba ayer un minuto de silencio, convocado por la Federación Española de Municipios y Provincias. Un simbólico acto en memoria de las personas fallecidas en el incendio que el pasado viernes arrasó dos edificios en la ciudad de Valencia, así como en señal de reconocimiento a la labor realizada por todas aquellas personas que colaboraron evitando, con su rápida actuación, una tragedia aún mayor.