La Moncloa asegura que las manifestaciones no son un «movimiento ciudadano pacífico, sino coordinado por grupos».
Tras la segunda jornada de protestas en varias ciudades catalanas, el Gobierno español calificó la situación como una violencia generalizada usada por una minoría para romper la «convivencia».
«Una minoría esta queriendo imponer la violencia en las calles de las ciudades catalanas, especialmente Barcelona, Tarragona, Girona y Lleida», señaló la Moncloa en una nota de prensa sobre las manifestaciones de este martes frente a Delegaciones del Gobierno español en Cataluña.
El Gobierno de España denunció la violencia «generalizada» en todas las protestas, que según la Moncloa, no se trata de un «movimiento ciudadano pacifico», sino que es coordinado por «grupos que utilizan la violencia en la calle para romper la convivencia en Cataluña».