Desde hace dos meses Pedro ha montado su propia empresa de impresión de folletos y souvenirs de publicidad, con la que incluso ha conseguido dar de alta a dos trabajadores. Abiertamente declarado fan de Iñigo Errejón y las políticas de Podemos, nos cuenta que no siente ninguna vergüenza por contar al mundo que ser morado y empresario es 100% posible.