Ana Martínez Perán. Periódico EL LORQUINO.
Si eres de los que le encanta la playa pero odias traerte la arena a casa y esa sensación que se queda en la piel al notar la humedad y los pequeños granos de arena pegados por todos lados, aquí te damos un consejo que a partir de ahora formará parte de tu vida en esos días playeros de hamaca, toalla y sombrilla que tanto nos gustan.
Lo primero que tienes que hacer es llevar siempre en tu bolsa de playa, talco para bebés.
Una vez que te dispones a abandonar la playa, saca tu talco y aplica un buen puñado sobre tu piel seca y frótala suavemente. Cuanto más apliques mejores resultados obtendrás pero sin pasarse wue tampoco es plan de parecer un pescado pasado por harina.
El talco absorberá la humedad y desprenderá la arena que haya en tu cuerpo. Además, tu piel quedará suave, perfumada y sin sensación pegajosa.
Este pequeño truco también es muy práctico a la hora de comer en la playa, pones el talco en tus manos, las frotas y no quedarán restos de arena. Así podrás comer con absoluta tranquilidad sin necesidad de masticar arena.